El sonido del tiempo.Ese tic tac que escuchamos hace un rato, implacable, odioso, recordándonos lo imparable del tiempo y la caducidad de la vida. El único sonido que nos hace más viejos, el sonido de la historia del mundo pasando ante nosotros.
-¡Javier! ¿Dónde está el despertador?
-Lo he tirado al mar, nunca más quiero escuchar un reloj.
-¡Estás loco! –gritó Elena desde el camarote- Bueno da igual, ya compraré uno cuando atraquemos en el puerto.
-Nunca bajaremos a tierra –pensé distraído-. Navegaremos de un océano a otro, extraviados de las cuentas del tiempo. Ni siquiera miraré el cielo y las estrellas para evitar el giro de la tierra.