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viernes, 6 de mayo de 2011

El ojo de Dios.

La otra tarde tuve la sensación que alguien me observaba, me fijé y me di cuenta que era él, el más grande, el que nos da la vida, le hice una fotografía, espero me perdone por semejante atrevimiento.

lunes, 4 de abril de 2011

Tanto y tan poco...


En la chispa de sus ojos se enamoró con la emoción de la primera vez, con la seguridad de la última, con el contenido deseo de la prisa por sentir, con el cielo al alcance de la mano y bajo los pies, con el ansia del brillo en las pupilas, con la locura, con locura.


Dame un simple paseo, dame un fugaz beso, dame una caricia instantánea, interminable, dame lo que puedas darme, necesito tan poco y tanto a la vez, que me falta espacio y tiempo para darte sin esperar nada.


No esperes de mí, yo te lo regalo cuando me plazca, lo demás te lo cobro, tampoco espero de ti mucho, necesito tan poco, tanto. Pero dame un paseo, una charla, una risa, dame una ciudad para vivirla, dame y yo te daré lo que me plazca.

miércoles, 9 de febrero de 2011

Píxeles en armonía y desorden.


Festín de agua y luz,
con chispitas de vida en el arroyo,
con el tiempo congelado en movimiento,
con brillo, con agua, y agua, y agua, y vida.

jueves, 15 de abril de 2010

JUEGA.


Solo vivo cuando soy un delincuente, cuando me salto las normas, cuando le doy un pellizco a mi historia, esa que se escribe tras el fugaz momento que pasa, cuando vivo al otro lado, ese en el que estás tú. Es fácil dejarse llevar por el monótono ritmo de nuestra existencia, sin soñar y sin ilusiones, pero mañana debemos recordar el hoy, porque sino, hoy no habrá existido.

Salta la valla, roba una hora a tu vida, un minuto, dos, atrácala sin previo aviso, despójala de lo cotidiano y sube a las nubes, a ver el mundo desde otra perspectiva, secuéstrame o deja que yo lo haga, pero salta, salta la valla que separa lo cotidiano de lo inolvidable.

Roba, o deja que yo robe, no es pecado, es solo pasión, coge lo que quieras porque es tuyo y déjame coger lo que yo pueda mientras paro mi historia, mientras la reescribo para hacerla extraordinaria, mientras olvido el continuo pasar del tiempo ordinario.

Juega que yo juego, porque nos hace humanos. Es lo primero que aprendemos al nacer, es lo último que hacemos al morir, recordar lo jugado, lo ganado a la vida, aquello que nos emociona y nos hace sentir cosquilleo, aquello que nos pone los pelos de punta y nos transporta a otro mundo, el de la realidad soñada antes.

lunes, 12 de octubre de 2009

Vidas y caminos.

Mi última foto no sé que es, no sé si es una vida que se separa en dos, o dos caminos que se hacen uno.