
Solos los dos, tú y yo, tus labios y mis dedos
buscando la locura, paseando por tu cuerpo
corriendo a caer arriba, al cielo del deseo,
al infierno entre tus caderas, al cielo que hay dentro.
Labios contra labios, tus manos por mis manos
miradas encontrando miradas, no digas nada
solo siente mis dedos enredarse entre los hilos,
hilvanando caricias torpes, pero caricias en tus labios.
Pídeme, párame, háblame, no hables,
olvida mis dedos jugando en tu piel.
Son tres, uno en medio y dos más de diez,
se quieren bañar en tu deseo hecho miel.
Tiembla el largo infinito de tus piernas
tiemblan tus caderas de sensaciones,
el cosquilleo envolvente del placer,
el juego de sentir vivas tus pasiones.
Caricias,
en pie,
besos sin aire,
caricias interminables
sobre tu piel.
Ven, vente,
acompáñame,
dame caricias en los dedos,
con los pliegues de tu piel.
buscando la locura, paseando por tu cuerpo
corriendo a caer arriba, al cielo del deseo,
al infierno entre tus caderas, al cielo que hay dentro.
Labios contra labios, tus manos por mis manos
miradas encontrando miradas, no digas nada
solo siente mis dedos enredarse entre los hilos,
hilvanando caricias torpes, pero caricias en tus labios.
Pídeme, párame, háblame, no hables,
olvida mis dedos jugando en tu piel.
Son tres, uno en medio y dos más de diez,
se quieren bañar en tu deseo hecho miel.
Tiembla el largo infinito de tus piernas
tiemblan tus caderas de sensaciones,
el cosquilleo envolvente del placer,
el juego de sentir vivas tus pasiones.
Caricias,
en pie,
besos sin aire,
caricias interminables
sobre tu piel.
Ven, vente,
acompáñame,
dame caricias en los dedos,
con los pliegues de tu piel.


